Nix y Érebo


    Érebo y Nix engendraron a Éter, el opuesto a la oscuridad de Érebo, es el cielo azul que cubre la Tierra. Y también a Hemera, el día, que se encarga de dispersar la oscuridad de Érebo al amanecer. Pero Nix por sí sola o junto con Érebo también concibió a diferentes daimones*. Entre ellos destacan:

  • Moros, el daimon del destino, esa fuerza que nos conduce a todos hacia nuestra inevitable muerte.
  • Las Keres, daimones de la muerte que buscan con ansia alimentarse de la sangre que brota de las heridas de aquellos que mueren de forma violenta. Tienen aspecto de mujer con largos colmillos y garras, vestidas con ropajes cubiertos de sangre.
  • Thánatos, daimon de la muerte no violenta. A diferencia de sus hermanas sedientas de sangre, el toque de Thánatos es suave, una muerte en paz. Se presenta con el aspecto de un hombre alado, a veces adulto con barba y otras joven sin ella.
  • Hipnos, el daimon del sueño, que no de los sueños. Vive en el Tártaro y surca la Tierra en el carro de Nix todas las noches. Se presenta como un hombre joven con alas en la cabeza o en los hombros.
  • Los Oniros, daimones de los sueños. Son daimones oscuros y alados que salen del Tártaro cuando anochece como bandadas de murciélagos y se esparcen por la superficie. Son los que nos traen los sueños. Antes de llegar a la superficie deben pasar por una de dos puertas: una hecha con cuernos que les hará llevar sueños proféticos o con algún mensaje de los dioses; y otra hecha de marfil que les otorgará sueños falsos sin significado alguno.
  • Geras, el daimon de la vejez. Se presenta como un hombre viejo pequeño y arrugado.
  • Oizys, la daimona de la miseria, la angustia y la calamidad.
  • Ápate, daimona del engaño y el fraude.
  • Filotes, la daimona que personifica la amistad y el afecto y también de las relaciones sexuales.


    También destacarían los siguientes entre los hijos de Nix que fueron considerados también dioses o ninfas:

  • Némesis, la diosa de la venganza, de la justicia retributiva y del equilibrio. Era la personificación del resentimiento que surge en las personas ante otras que han cometido crímenes con impunidad o que tienen una muy buena fortuna. Némesis intenta mantener el equilibrio, algo muy importante para la antigua cultura griega. Por ejemplo, mide la felicidad y tiene en cuenta cuándo es excesiva o escasea. De modo que si, por ejemplo, alguien es demasiado feliz, Némesis se encarga de traerle infortunios para equilibrarlo. Se presenta como una diosa alada.
  • Eris, la diosa de la discordia, los conflictos y la rivalidad. Aunque también se la ha presentado como la daimona de los conflictos de guerra, apareciéndose en los campos de batalla y deleitándose con el derramamiento de sangre. Está muy relacionada con la diosa Enío, hasta el punto de que muchos piensan que es la misma, en cuyo caso ya no sería hija de Nix, sino de Zeus y Hera.
  • Momo, el dios o el daimon de la burla, la culpa, el escarnio y las críticas severas. Zeus lo expulsó de los cielos por burlarse de los dioses.
  • Hespérides, eran las diosas/ninfas de la noche y de la luz dorada del ocaso. Eran las encargadas de proteger el árbol de las manzanas doradas, que fue el regalo de bodas de Gea a Hera. Manzanas que son el origen de los rayos de luz dorados del atardecer. También protegían otros tesoros de los dioses. Eran hijas de Nix, pero también se han registrado como hijas del titán Atlas.

 

*Daimon: entiendo como daimon a un espíritu, pero no es exactamente lo que entendemos por espíritu, sino que es la personificación de algo. Ya sea la muerte, la amistad, la vejez, etc. Es esa característica personificada en un ser divino, no mortal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario